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noviembre 12, 2012

Duvergé tiene su peregrino: Senén



Cada semana y hace añales, Senén recorre descalzo un largo trayecto de 260 kilómetros desde el municipio Duvergé, del  sur profundo, hasta  la casa de una hermana que reza por él  mientras  lo espera entre triste y  preocupada, para cuidarlo en un barrio de Santo Domingo.
Con evidentes trastornos mentales,  recorre esta  inmensa distancia en una suerte de peregrinaje como si con ello  pagara una  antigua promesa al Creador. La razón de por qué  lo hace nadie lo sabe y a lo mejor nunca se  sabrá, quizá  la explicación baile dentro de su mente alucinada.

De tez blanca, curtida por el ardiente sol y las frías noches, muy común de la región sur, Senén es una persona mansa, entrada en años;  buen estudiante cuando gozaba de salud mental, según los que   le  conocieron en su juventud.


De tanto andar, las plantas de sus pies compiten en dureza con el  asfalto de  la recta de  El Número.
Pone  tal empeño en cumplir  la ambiciosa meta que  cuenta cada paso, centímetro a centímetro; si por error  equivoca  el conteo regresa al punto de partida y comienza  de nuevo.



Su figura es  familiar en este serpenteante camino;  los pasajeros y conductores  de autobuses bromean ofreciéndose a  llevarlo cómodamente.  “Gracias, pero voy muy rápido”, responde en medio de  sonoras  carcajadas.

Cuando no se le ve,  los transeúntes hurgan  desde los carros en  busca de su famélica imagen  la cual suele confundirse  con el  paisaje agreste;  echándole de menos ahí  surge la pregunta  ¿Dónde andará?.
Este humilde caminante tiene toda una proeza y de seguro  clasifica para el libro de Record Guinnes, aunque los anotadores lo ignoren.

Entretanto, Duvergé puede regodearse de que es  el pueblo  fronterizo  con el más viejo y fiel de sus peregrinos: Senén.


Fuente



4 comentarios:

Anónimo dijo...

senen ben quete boy adar una bola
no boy de rapido

Daniel Moquete dijo...

¡Caramba! Qué pena lo de mi amigo de infancia Senén. Jugábamos junto a mis otros amigos Héctor (Julianita), Atilano, Santico, Riquito, Cervantes (QEPD, etc. a los vaqueros en las casas de las calles Duarte, Las Carreras y Canela. Siempre recuerdo su risa repentina contagiosa.Cuando discutía en los juegos y cuando lo convencían entonces salía con esa estruendosa risa. Qué lástima que no haya alguna Institución que lo ampare y lo trate. ¡Cuánto lo siento! Indudablemente que este caso podría ser reseñado para récord Guinnes.

Victor M Luci dijo...

Caramba ..me gusta este pueble de Duverge !!
Saludos a todos ....Feliz Navidad y prospero ano nuevo 2013 .............

Yosi dijo...

Es una pena que en nuestro pais no le presten atencion a estas personas. Espero que nunca le pase nada en su travesia.

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